Recibo el material, escucho qué es lo que quieres y cómo, y… manos a la obra! Así se resume el proceso de cómo realizo las mezclas.
Al recibir el material hago una revisión para saber de qué se trata y en qué estado se encuentra. Luego escucho qué es lo que quieres y cómo lo quieres; tu gusto estético-sonoro, qué quieres transmitir, qué significa para ti tu obra.
A partir de esta información empiezo la construcción sonora; la mezcla.
Técnicamente utilizo herramientas y recursos tanto del mundo digital como del analógico, según sea la necesidad de cada situación.
Es importante destacar que para llegar a los resultados deseados es clave establecer una buena comunicación en todo momento del proceso.
Una vez terminada la mezcla, con sus respectivas revisiones y retoques finales, el resultado ya puede ser enviado a mastering.
Y aquí otro punto a destacar; este último proceso lo considero de tal importancia que lo delego a los/as colegas técnicos especializados en mastering. Ya que permite tener una nueva escucha fresca por otro/a profesional para que el producto final sea muy bien tratado y listo para ser lanzado al mercado.
Resaltando que el trabajo en equipo siempre da mejores resultados.